¿Qué es la Gnot dal Agaçon?

Agaçon quiere decir rocío en friulano. Es una noche muy especial como nos explica la escritora friulana Caterine Percude (1812-1887) en este texto. Traducido libremente por Eduardo Baschera del friulano.

El rocío de San Juan

Muy cerca de Moruzzo, en un campo a los pies de la colina, hay un nogal muy, muy viejo. Se lo puede ver desde muy lejos en todo el campo; y en sus raíces, negras y nudosas, puede uno acomodarse y descansar un poco.

Y llega la primavera: fresca y fina nace la hierba en el prado. Se ponen blancos de flores los setos y los arbustos de frutos silvestres de las colinas florecen al punto de parecer nevados: pero el nogal permanece seco y duro, parece no tener ni savia ni vida.

Llega el verano: vuelan cantando los pájaros en el fértil campo, crece la hierba del prado y por arriba, detrás de la brisa, esparce sus semillas el pasto. Pero el nogal no germina, todavía sus ramas están adormecidas, negras y ásperas como detenidas en su sueño invernal.

El viandante que pasa por allí, viendo aquel feo árbol, dice: -Tírenlo abajo, hagan mucha leña y quémenla en el fuego-. Pero el campesino del pueblo, que lo conoce desde años, acostumbrado le responde: -¡Dejen que llegue la noche de San Juan!-.

Y llega la noche esperada. Sale la gente de las casas y se dispersan por los prados y las colinas a disfrutar el rocío. Tendidos en la hierba bajo el claro de luna, quien reza, quien canta, quien cuenta la historia del San Juan.

En la noche de San Juan el nogal de Moruzzo de improviso germina, nacen las hojas y se forman las nueces. Fue el rocío santo que lo hizo revivir; pero esa misma noche la hierba pierde todas sus semillas. Se dice que son los caballos del diablo que vienen a echar a perder la cosecha.

La hierba es frívola, como aquellas personas que cambian la cara según el viento que sopla. Pero cuidado, el rocío de San Juan que hace revivir el nogal es veneno para las semillas de la hierba.

Caterine Percude

La noche de San Juan

Las jóvenes van desnudas al huerto.
La luna de San Juan las limpia.
Bajo el manzano se estiran desnudas,
mirando las estrellas perdidas y las nubes.
Límpianos, rocío de San Juan!
cantarán despacio las jóvenes
extendidas bajo el manzano negro, negro:
la Cuarnussa, la Piela, la Batistona.
Qué bellas esas jóvenes, que hechiceras!
el regazo suavizado de rocío
brilla como la nieve, bajo la luna de Junio
Mientras los jóvenes cantan... a un mundo de distancia.

Pier Paolo Pasolini

Con el Amôrs Furlans y la Sociedad Friulana de Buenos Aires - 2014