Un espacio para difundir las actividades de los fogolares del mundo.
Un sito per diffondere le attività dei fogolârs ator pal mont.

6 de mayo 1976
La gnot dal Orcolat - Terremoto en el Friûl

L'Orcolat al semèe un grant omenat trist, brut, dispetôs e forsit mat. Al vîf tai boscs e jenfri lis montagnis. Al à muse di losc e al gjolt se tu ti lagnis. Ma a savê cjapâlu al devente un bon frut che tu scuegnis cjareçâlu par che nol ledi in brût. Tal '76, l'ultime volte che lu vin sintût nus à fat une par sorte cun tune pedeade e un rut.

La rica imaginación del pueblo friulano habla del Orcolat, una especie de orco monstruoso que recorre los campos y está presente en los cuentos de las abuelas. Parece un hombrón malvado, bruto, irrespetuoso y un poco loco. Vive en los bosques y en las montañas. Tiene cara de malo y se ríe si te lamentas. Pero si lo sabés tratar, parece un buen niño y si lo acaricias, se entusiasma. Aquella noche del 6 de mayo, el Orcolat se despertó para traer muerte y destrucción.
A las 21.06 de ese jueves, un terremoto excepcional, muy intenso, devastó el Friûl. Casi mil víctimas y miles de heridos. Muchos comunes, en un radio de 60 km de epicentro, fueron golpeados por el sismo que duró 50 segundos. Este breve, pero al mismo tiempo, larguísimo lapso de tiempo ha sido suficiente para causar graves daños a las casas y la infraestructura. El epicentro se localizó cerca de Tolmezzo, a 8 km al norte de Carnia sul Tagliamento, se estima de 8.10 en la escala Mercalli. La fuerza de la devastación afectó a los comunes de: Maiano, Buia, Gemona, Osoppo, Magnano, Artegna, Colloredo, Tarcento, Forgaria, Vito d'Asio y varios otros de la región pedemontana.

El espectáculo que se presentó a los primeros socorristas era para helar la sangre. Las primeras ambulancias encontraron el camino cegado por los desprendimientos y el polvo que volaba. Algunos se habían refugiado en los automóviles, otros se agrupaban en los campos y habían encendido fogatas para alumbrarse. Se ayudaba a los heridos, se trataba de apagar los incendios. Los primeros medios de comunicación se encontraron conmovidos por la devastación y la actitud del pueblo friulano, la fuerza moral, la tenacidad y la determinación a no dejarse abatir.

Como nunca en esta ocasión se pudo conocer al mundo el caracter fuerte y la gran dignidad del pueblo friulano, superando el gran dolor de la pérdida de todo. Pocos días después de la catástrofe, mientras aún se buscaban a sobrevivientes entre los escombros y se sepultaba a los muertos, ya se pensaba en la reconstrucción.
Se removían los escombros, se reconstruían las calles e incluso se ocupaban de los campos. Un pueblo habituado desde siempre a las calamidades, pensaba a reconstruir cuanto antes "di bessoi"- por sí mismos. No por desconfianza en la solidaridad de los demás, sino por una dignidad arraigada que no deja lugar al llanto inútil. Vuelven los friulanos emigrados por el mundo: desde Suiza, Austria, Alemania, Bélgica y Francia. Todos para reconstruir el Friûl devastado. Después de pocos dias la máquina de la solidaridad ya está en movimiento. La Región Friuli Venezia Giulia, con la experiencia madurada en la actividad de ayuda a la población golpeada por un terremoto y de la reconstrucción post sísmica, en 1986 sienta las bases para la creación de una moderna y eficiente estructura de protección civil.

Fuente: P70 News, linea diretta con gli anni settanta.