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9 de octubre 1963
La Strage del Vajont -
El dique que nunca debió construirse

Esa noche, la violencia de las aguas golpeó Longarone, Erto, Casso, Castellavazzo... sesgando 1910 vidas. Una tragedia anunciada que es un cachetazo de la naturaleza a la arrogancia, la avaricia y la desidia de aquellos que la alteran desoyendo las voces que aconsejan prudencia y respeto por los habitantes y sus medios tradicionales de vida.

¿Qué pasó?

Vajont es el nombre de un torrente que corre en el Valle de Erto y Casso para confluir en el Piave, delante de los pueblos de Longarone y Castellavazzo, provincia de Belluno. La noche del 9 de octubre de 1963, se elevó una terrible ola que sembró muerte y destrucción.

Son tres los errores humanos que llevaron a esta tragedia: haber construído un dique en un valle que no era adecuado geológicamente, haber elevado el nivel del agua del lago artificial por encima de las cuotas de seguridad y no haber dado la alarma aquella noche para hacer una evacuación masiva de las poblaciones locales con riesgo de inundación. Todo lo que no había que hacer, fue hecho.

El motor del Miracolo italiano necesitaba energía a cualquier precio

El complejo petroquímico de Marghera, en las cercanías de Venecia, necesitaba abastecerse de energía eléctrica. Las grandes compañías eléctricas como la Sade, la Edison, la Sip y otros gigantes económicos alientan la construcción de centrales hidroeléctricas en los torrentes de montaña en todo el arco alpino. Con el aporte técnico de los profesores de los Politécnicos de Padova, Milano y Torino, se proyectan estas plantas de electricidad. La opinión pública veía con buenos ojos esta industria que no contamina, con una riqueza que parecía gratuita, con el agua de la montaña que movía las turbinas y parecía inagotable. Los Ingenieros Hidráulicos y los Geólogos eran compañeros en esta aventura al servicio de los poderosos.

La represa la proyecta Carlo Semenza en 1925, cuando por primera vez, asciende hasta Erto y Casso y ve el torrente del Vajont correr límpido en el valle y después precipitarse por la garganta que desciende hasta el río Piave. Para el ingeniero, era su torre Eiffel, el monumento al ingenio y la capacidad del hombre que legaría a la humanidad. En su tiempo, el dique más alto del mundo, que recogía las aguas de otras tres centrales hidroeléctricas situadas más arriba y las encausaba hacia el Piave y hacia el Adriático.

Sin embargo, el monte Toc no es seguro. Avisos ya en 1958 de que el terreno cedía y se deslizaba por la pendiente daban lugar a la duda. Un gran desprendimiento en 1960 divide el lecho del lago artificial en dos. Nada detiene a los constructores que no pueden renunciar a su gran obra.

Aquella noche fatal

A las ocho de la noche se cena y todo el mundo está en su casa, un partido de futbol importante se trasmite por la televisión. A las 22.39 la mitad -aproximadamente- del monte Toc se desprende y cae hacia el lago artificial. Una masa de 270 millones de metros cúbicos de rocas y detritos, con un frente de 3 kilómetros de bosques y campos cultivados se precipita. Se siente como un terremoto, el lago pareció desaparecer, partido en dos.

Dos grandes ondas se agua se comienzan a separar. La primera, hacia arriba, fue empujada hacia el centro del valle del Vajont, que en ese punto se ensancha, bajando la altura de la ola y evitando que Erto, el poblado habitado más cercano, fuera completamente destruído, salvándose por pocos metros. Solamente las casas más bajas fueron afectadas.

La segunda ola se dirigió valle abajo, golpeando las casas más bajas de Casso, el otro pueblo sobre el dique. La gran masa de agua, de 50 millones de metros cúbicos, superó la altura de la pared del dique, alzándose sobre la barrera que contenía el lago artificial y cayendo a plomo a una velocidad impresionante, la estrecha garganta original del torrente del Vajont la comprime, cargándola de energía destructora.

El pozo formado por la catarata de agua que bajaba tenía una profundidad de 45 metros. El agua, liberada ya de la montaña tenía un frente de 70 metros de altura que produjo un viento cada vez más intenso, cargado de pequeñas gotas en suspensión. La fuerza del aire desplazado es comparable a dos veces la onda de una bomba atómica como la de Hiroshima. Después del golpear Longarone y los pueblos vecinos, el agua encontró el curso del Piave y lo siguió hacia el sur recorriendo 7 kilómetros y medio en 21 minutos, con una velocidad de 6 metros por segundo. Cuando llegó a Belluno, a 21 km de distancia, la altura del agua era de 12 metros y desembocó finalmente en el Adriático.

El peor escenario

Los relatos de los sobrevivientes son terribles. Familias enteras destruídas, muchos niños, muchas mujeres embarazadas. Los socorristas comienzan a llegar al conocerse las primeras noticias. Pero estamos en una época sin telefonía móvil, se había cortado la energía eléctrica, el teléfono. A las redacciones de los diarios llegan noticias muy fragmentadas, al punto que las tapas de los diarios hablan al día siguiente de desastre bíblico y las víctimas se anuncian por encima de los 10.000.

Los primeros en llegar son el Batallón Cadore de la 7° Alpina, destacados en Belluno a 24 km de Longarone. A pie, en la oscuridad, encuentran un escenario imposible. Se suman otros batallones de Alpinos, de Ingenieros, que arman cocinas de campaña, grupos electrógenos, puentes improvisados, hospitales de campaña. Se involucran los bomberos, los Carabinieros, la Policía Caminera, la Cruz Roja italiana, el Servizio Veterinario italiano, la Pontificia Opera di Assistenza, por orden directa del Papa.

Cuenta Giorgio Bocca, periodista de La Repubblica: "Llegué a Longarone al mediodía del 10 de octubre, el día despues de la gran inundación de la noche anterior a las 10 y 39. Donde había un pueblo de 2000 habitantes habían quedado una decena de casas, el resto era un inmensa planicie blanca, como si el cauce del río se hubiera ensanchado hasta abarcar el valle entero. Blanco, no se distinguía qué era, si pedazos de pared despedazados, rocas desmenuzadas; rasgados por la enorme columna de agua caída sobre el pueblo desde el dique del Vajont: un rumor de trueno jamás escuchado, después el chisporroteo de los cortocircuitos, 50 millones de metros cúbicos de agua alzados contra el cielo por el desprendimiento del monte Toc, una ola con una altura de 70 metros que sobrepasa el dique y se viene abajo por la garganta, empujando hacia adelante un viento frío de muerte y ese ruido de fin del mundo. Sobre esa gran planicie blanca como una escarcha matutina, blanco como ciertos paisaje invernales de los pintores flamencos, se movían hormiguitas negras que eran los sobrevivientes, los amigos y los parientes llegados desde los pueblos vecinos, los curiosos de la muerte, yo entre ellos, que llegan siempre para sentirse vivos en una tragedia".

Tina Merlin, una tragedia anunciada

Clementina Merln, nacida en 1926, periodista, escritora y partigina italiana, con obstinación, investigó la verdad para reconstruir la tragedia del Dique del Vajont. Durante años dió voz a las denuncias de los habitantes de Erto y Casso, anunciando los peligros que corrían los dos pueblos si el dique hubiera sido puesto en función, mucho antes de 1963. Sin ser escuchada por las instituciones, la periodista fue denunciada por "difundir noticias falsas y tendenciosas y alterar el orden público" a través de sus artículos publicados en La Unità. Fué procesada y absuelta por el tribunal de Milano. Después de la tragedia, publicó un libro, recién en 1983, sobre la verdad de sus causas llamado "Sulla pelle viva. Come si costruisce una catastrofe". Falleció en 1991.

En una entrevista hecha en Francia después de la tragedia, dice "Aquellos que mandaban tenían miedo de mis artículos". Cuenta su investigación personal que le permitió dar la alarma, no escuchada, antes del deslizamiento. El gobierno italiano hizo de todo para no transmitir aquella entrevista. Hoy puede verse en el espacio de la RAI "La storia siamo noi".

La indagatoria oficial la declara una "fatalidad", exculpando a los funcionarios y proyectistas que permitieron construir un dique desoyendo todas las voces que se alzaron en contra, incluso aquella de la naturaleza que dió varios avisos de que no podía alterarse sin sufrir las consecuencias. Consecuencias que siguen doliendo 50 años después.

Fuente

• "Vajont, strage annunciata nell'Italia del boom" di GIORGIO BOCCA. 9 ottobre 2003. www.larepubblica.it
• www.vajont.net
• Vajont. 50 anni. www.vajon50.it
• La Storia siamo noi. RAI. www.lastoriasiamonoi.rai.it.
• Obra teatral "Il racconto del Vajont" de Marco Paolini.

Marco Paolini describe el momento de la caída del Monte Toc
Toda la obra de teatro "Il Racconto del Vajont" del 2003
Entrevista Tina Merlina