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18 de enero 1879, fundación de la ciudad de Avellaneda en la Prov. de Santa Fe por colonos friulanos

Las familias friulanas habían llegado al puerto de Buenos Aires el 28 de diciembre de 1878 y fueron alojados provisoriamente en el Hotel de Inmigrantes hasta que se les ofreció instalarse en la Colonia de Resistencia que ya llevaba casi un año de ocupación por familias friulanas. Aterrados ante la posibilidad de tener que lidiar con los indígenas, huyeron del hotel y vagaron por la ciudad durante dos días. La falta de trabajo y la escasez de comida los volver y aceptaron llegar hasta Reconquista en la prov. de Santa Fe y desde allí fundar una colonia, del otro lado del Arroyo El Rey.

El grupo desembocó en el puerto de Goa, provincia de Corrientes, y desde allí fueron trasladados a Reconquista en una balsa que se usaban para traer haciendas, remolcada por un vaporizo de pequeñas dimensiones. Para pasar la noche, con la poca ropa que traían tuvieron que improvisar una carpa entre los pajonales, expuestos al ataque de las nubes de mosquitos que se filtraban por todos lados. Toda la zona, sin camino, sin puente, sin alambrados, estaba cubierta por el agua de las grandes crecientes de ese año.

Después de unos días, atravesaron los terrenos inundados en carretones hasta llegar a Reconquista, fueron alojados en una vieja casa redonda ubicada al norte del pueblo. Hasta allí llegó el Coronel Obligado para recibirlos, ordenando luego cortar paja para fabricar precarios colchones sobre los cuales poder pasar la noche.

Al día siguiente, algunos jóvenes fueron con canoas a inspeccionar los terrenos que se les había destinado en la margen izquierda del Arroyo El Rey. Una vez reconociendo el terreno, regresaron al caserón donde estaban alojados sus familiares y allí aguardaron unos días hasta que se terminara de preparar el lugar donde iban a ser destinados. Finalizados los trabajos, todas las familias cruzaron entonces el arroyo y el 18 de enero de 1879 tomaron posesión de sus nuevas tierras.

El lugar que se les había preparado para que pasaran provisoriamente un tiempo era una manzana cerrada con una zanja de alrededor de un metro y medio de luz y un metro de ancho con una sola entrada - los indios no podían bandear a caballo - y había adentro tres ranchos grandes y un pozo de material, en los que fueron ubicados los colonos.

Mientras iban acomodándose a las nuevas circunstancias que comenzaban a vivir, las autoridades de la colonia fueron entregando a los colonos los víveres, las herramientas y los animales para cada familia que les correspondían en la Ley de Inmigración. A las primeras cien familias que llegaron se les regaló una fracción de terreno y los útiles de labranza, además de la manutención a cargo del gobierno por el término de un año. Los colonos que vendrían después tendrían que pagar la tierra a razón de dos pesos monedas nacional por hectárea en un plazo máximo de diez años.

Los primeros colonos, no obstante, no querían aceptar las cien hectáreas ofrecidas por temor al ataque de los indígenas, conformándose con treinta y seis hectáreas para poder construir sus viviendas más cerca una de las otra y poder así organizar más fácilmente la defensa en caso de ataque.

En agosto de 1879 a instancias del Coronel Obligado que visitaba la colonia para inspeccionarla, y luego de un asado con cuero, se estableció el nombre de e Presidente Nicolás Avellaneda para la nueva población.

No muy lejos de la nueva colonia se encontraba la primera colonia friulana en Argentina, llamada Estrella de Italia, que había sido organizada por una compañía privada para fundar una fábrica de potasa en 1877. Al poco tiempo, el proyecto fracasó y los colonos fueron abandonados a su suerte. Enterados de la fundación de otra colonia, pidieron al Coronel Obligado que los trasladara y se incorporaron a la Colonia Avellaneda.

Fuente:
Avellaneda!. Una web cuya fuente es el libro "Avellaneda en el tiempo" Profesor Víctor J. Braidot