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El padre de las criaturas. El Teatro dei Piccoli

Hacia la primavera de 1937 lejos estaba Vittorio Podrecca y su famoso Teatro del Piccoli, de ser una presencia más en el escenario del antiguo Teatro San Martín de la calle Esmeralda. La trascendencia de su arte deslumbró a los porteño. Podrecca era mucho más que un manipulador de muñecos, era el artífice de una conjunción artística, en la que se armonizaban la música, la danza, el color, la palabra y el gesto, en una combinación de códigos raramente presente en nuestros escenarios.

Podrecca vivió 8 años en Buenos Aires, y en este tiempo incorporó a su espectáculo los elementos musicales y coreográficos de estas tierras, el malambo, el carnavalito. Hizo presentaciones en toda Sudamérica: Santiago de Chile, Lima, etc.

El mismo Podrecca se definía entonces: “El Teatro del Piccoli, no quiere ser llamado Teatro de Marionetas ni de títeres. Estas dos denominaciones responden a una cosa tradicional, vetusta, o a una cosa banal de expresión infantil. Nuestras marionetas están reformadas técnicamente; no son las marionetas venales. El Teatro del Piccoli tiene un sentido artístico antes que marionetista; se sirve de la marioneta como instrumento, de la misma manera que el arte de la música se sirve del violín. Hemos sacado a la marioneta, todo el rendimiento que puede dar dentro del espíritu moderno. Entre la estilización y la caricatura está el contenido espiritual de la marioneta: la musicalidad y el ritmo. Si el ritmo se esparce el muñeco muere, pierde su humanización. Con las marionetas no hay posibilidad de hacer funciones de larga duración. Por eso están más cerca del espíritu moderno que del teatro contemplativo. El espectáculo de ahora debe ser vibrante.”

Nacido en 1883 en Cividale del Friuli, era hijo de un famoso abogado, periodista y amante del arte. En 1905 la familia se traslada a Romae. Abandonando sus estudios de abogacía, se lanzaría de lleno en la creación de un teatro, que pronto alcanzó gran fama nacional y mundial. En1914 funda su "Teatro dei Piccoli" y presenta su primer espectáculo, ante al admiración del público en el palazzo Odescalchi. Su primer gran montaje teatral tuvo lugar en la Piccola Scala de Milán, con la puesta en escena de "El retablo de Maese Pedro", de Manuel de Falla.

En sus espectáculos no faltaban los grandes personajes de la cultura de la época, reducidos a pequeña escala y movidos por hilos. Chaplin, Greta Garbo o los hermanos Marx eran los protagonistas de algunos de sus montajes teatrales, utilizando para las representaciones las voces grabadas de dichos artistas. Estructuraba sus cuadros con cuentos tradicionales, operas, zarzuelas y mitos del lugar. 
El final del espectáculo siempre estaba reservado para uno de sus más famosos personajes: el pianista Piccolowsky, quien, mientras tocaba magistralmente al piano una sonata, cerraba el telón.

Ernesto Schoo, en su columna del diario "La Nación" del 13 julio de 2002, así recuerda al  diminuto pianista: "En la memoria de este cronista permanecen tan sólo dos detalles de la representación a la que asistió, hace 65 años. Uno, la delirante actuación del "más pequeño y más cómico pianista", que cerraba la función: un monstruito melenudo que, al tiempo que agitaba su exacerbada pelambre al compás de una polonesa furibunda, destripaba el minúsculo piano víctima de su temperamento apasionado. Otro -el más preciso-, la incesante rotación de una sombrilla, de la que se servía una no menos temperamental soprano, la Signora Strampoloni (entre cajas, la mujer de Podrecca, Lía, cantante de coloratura), mientras entonaba, cada vez más aceleradamente, el vals "Voces de primavera", de Strauss. La sombrilla giraba y giraba hasta convertirse en una suerte de hélice que arrastraba a la emisora de incesantes gorgoritos a la estratosfera" 
Su fama se extendió rápidamente por todo el mundo, tanto es así que recorrió más de veinte países diversos representando sus espectáculos, a los que iba añadiendo personajes típicos de las culturas por donde pasaba. Así, su colección de muñecos llegó a tener más de novecientos "artistas" de hilos en actividad. Seguramente el elenco más disciplinado del mundo. El éxito de su inmenso trabajo se debía a su capacidad para compaginar en sus espectáculos la música, la poesía, la danza y la mejor técnica de manipulación en muñecos de hilo que se haya visto.

Fuentes:
• http://coleccionesteatrales.blogspot.com.ar/2011/03/vittorio-podrecca-y-su-famoso-teatro.html
• http://www.arte.rai.it/articoli/vittorio-podrecca-e-il-teatro-dei-piccoli/19393/default.aspx#.UXvL1byTImA.facebook