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Arturo Zardini, mucho más que el psdre de Stelutis Alpinis

Por Giuliano Rui, su nieto
exclusivamente para Fogolares.org

Mi abuelo Arturo ZARDINI nació el 9 de noviembre 1869, hijo de Antonio y Catherine Gortani, su madre era natural de MALBORGHET (entonces Austria ). A los 7 años, fue enviado a las escuelas primarias municipales del pueblo, donde asistió sólo las primeras tres clases, con el maestro Don Rodolfo Weavers, que también era capellán del lugar. Desde temprana edad mostró una fuerte sensibilidad musical y una gran pasión por la trompeta. Pontebba era entonces un verdadero semillero de músicos y cantantes. El primer director de la banda que conoció Zardini, fue Kolbe, quien notando en el muchacho tanta preparación para la música, le impartió los primeros rudimentos musicales, y lo invitó a unirse a su banda como aprendiz de trompeta.

La infancia de Arturo, que era el más joven de la familia, pasó igual que la de cualquier otro niño de Pontebba, con las limitaciones propias de la época. De chico ayudó a su padre en la fábrica, mientras que durante el verano se convertió en un aprendiz de albañil. El arte del "maestro - albañil", común a muchos Pontebbanos del tiempo, exigía que el iniciado abandonase su familia a los 13 o 18 años, para emigrar a Austria debutando como obrero.

Pontebba fue durante siglos la frontera de nuestros emigrantes friulanos hacia los países del norte, llegando hasta Rusia. En Pontebba, ciudad de frontera, separada de Austria por un puente; se podían ver pasar los dolores y las esperanzas de los que tuvieron que abandonar su tierra y su familia para sobrevivivir. Masas de gente pobre que bajaban del tren en la última estación italiana, para hacer los trámites de la aduana cruzando a pie, para retomar luego otro tren en la estación de Pontefell austriaca. La mayoría salían en tropel, al azar, a lo desconocido; en tren, cuando el dinero adelantado por el empleador o prestados en el momento de la salida, permitiá ese lujo, o caminando cuando el dinero se agotaba. Despreciados en los pueblos que iban atravesando, explotados de manera indigna por empresarios italianos que les pagaban poco dinero por semana, estos parias del arte de hacer paredes fueron encontrando finalmente ocupación.

Una dura vida de trabajo excesivo y de sacrificios los esperaba: levantarse a las 4 de la mañana, media hora para el desayuno a las 6, una hora de descanso por la tarde. La alimentación era la misma para todos, no imnporta la época del año. Consistiía en en ¾ kg, de queso magro y 4 o 5 Kg de harina de maíz para hacer polenta como único alimento durante una semana. Las pocas horas de descanso a la noche, la pasaban sobre una capa de paja tendida en el piso, junto con miles de insectos. Eran esas las condiciones de vida del pequeño inmigrante italiano, y ésta era la vida que llevó Zardini varios años.

Más tarde él diría, que en ese momento, comía polenta y queso tres veces al día y el sábado tenía que lavarle la camisa al asistente de la obra. Es precisamente este período que imprime en la mente de Zardini esos sentimientos que más tarde, marcarían cada acción y cada pensamiento. De hecho, más que cualquier otra cosa, en el alma de Zardini pesó el hecho de que los italianos fuesen despreciados. Es necesario remarcar, sin temor a equivocarnos, que el fanatismo por la italianidad que Zardini ha demostrado a lo largo de su vida, nació y se cultivó en esos años como migrante.

Muy fuerte físicamente, nunca aceptó el desprecio que demostraban los austriacos por los italianos, y frecuentes fueron las peleas en las que participaba con sus compañeros alemanes cuando las circunstancias lo obligaban a trabajar con ellos. Arturo demostró un carácter firme y emprendedor y así, a la edad de sólo 14 años, aún en desacuerdo con sus padres, tomó el camino de Austria en Carintia, emigranado durante unos años como albañil aprendiz.l. Aprovechando su ya sólido físico y declarando una edad mayor que la suya, para poder trabajar, con la cara sucia de carbón. La vida de los inmigrantes, y la pasión por la música prepararon culturalmente a Arturo, aprovechaba el tiempo libre para educarse a sí mismo, para conseguir una educación "di bessol", fuera de las escuelas curioseando, buscando, estudiando a los hombres y las cosas.

De Austria volvió a Pontebba en 1887 a los dieciocho años, devolviendo a su padre todo el dinero pedido prestado tres años antes. En 1888 se alistó en el Ejército Real y fue asignado como una aprendiz de trompeta en la banda del Regimiento de Infantería número 36 establecido en Módena. Gracias a su preparación específica,rápidamente asumió el papel de primera trompeta en la banda militar. Los compañeros recordaban: "Con la trompeta en la boca, él era fenomenal."

La autoridad militar, de hecho, señaló su habilidad excepcional, después de haberlo designado en 1893 sub jefe de música, lo envíaron al Instituto musical de Alejandría, donde asistió a un curso de cuatro años de armonía y contrapunto con la orientación del Maestro Cicognani. Posteriormente regresó al cuerpo, inscripto en un curso para avanzados en el Liceo Musicale Rossini en Pesaro. Cicognani lo presentó como uno de sus mejores alumnos, en el examen de graduación de instrumentación de Bandas en agosto de 1899, consiguiendo el diploma de Director de Banda. Así que pudo por fin - "tener todos los papeles en regla" - para ser nombrado Jefe de música de la banda militar en su 36ª Regimiento de Infantería "Pistoia".

Arturo siempre recordó con cariño a su maestro, y al examinador, como los que habían alentado tan amablemente en el arte. En un Concurso de Música organizado en 1901 por la Sociedad Musical Artística "Ley y Justicia" en Palermo obtuvo una licenciatura con la 1° medalla de plata, por una"sonata sólo de cuerdas". Después de dejar el ejército, regresó a su Pontebba natal, y sentado al piano, se inspiró en todo tipo de música: desde lo religioso (había compuesto una hermosa misa, que ya no existe) hasta las marchas, las canciones, los clásicos y sentidas vilotas.

También participó en concursos de música, de los que aborrecía la presión; tenía cartas de felicitación del Rey, exhortaciones a hacerse conocido, de salir adelante; pero quería permanecer tranquilo con su música. Después de la renuncia de los premios en un concurso de música para coros, uno de los del jurado le dio esta nota: "¿Pero por qué no se ha dado a conocer, que nos hubiera dado la medalla de oro? ». Usted puede imaginar lo que fue la respuesta del Maestro.

Era muy descuidado en el vestir, y su esposa con cariño y afecto, le observaba que la gente no lo tendría en consideración por su vestimenta, a lo que respondía: "Incluso si estoy malvestido, igual saben quién soy.". Vestía de forma sencilla, sin ninguna pretensión de afirmar o para conseguir compensar partes de su genio musical.

Compuso canciones y homenajes a amigos y personajes notables, a veces sin tenerel cuidado de guardarse, o el original o una copia de la composición. Tenía muy poco en cuenta sus trabajos y antes de hacerlos públicos pedía el parecer a los amigos y sobre todo a su esposa.

Cómo nació Stelutis Alpinis

"Stelutis" se cantó por primera vez en Florencia, la ciudad de los refugiados de Friuli, donde también estaba refugiado. Fue en esta ciudad, en la nostalgia más profunda y aguda para el Friuli distante y maltratado, que el Maestro comenzó con aquellos coros que después de la guerra, surgirían como por arte de magia, en todo Friûl. En Florencia, fluyeron de su mente, incluso si no fueron inmediatamente musicalizadas, esas 5 canciones llenas de nostalgia suave, con las que llevaron siempre los migrantes no sólo a amar más, si no a a aferrarse aún más a su tierra madre de Friuli.

El coro y banda que había formado en Pontebba, duró hasta mayo de 1915, cuando tuvieron que abandonar sus hogares bombardeados por la artillería austriaca (e italianas) para iniciar un doloroso exilio por toda la península. Zardini se refugió primero en el Moggio Udinese entonces – luego de la retirada de Caporetto - en Florencia.

La canción fue compuesta en la trattoria "Al Porcellino" (frente al mercado), ante unos pocos conocidos con la Sra Pia Borletti de Nassimbeni al piano, mientras que sus otros amigos pontebbanos, A. Polano, Brunetti. Nassimbeni Guido, Luigi y Lorenzo Madile Brisinello (Pusco) cantaban, expresando su entusiasmo y su admiración, tanto por la letra, como por la música.

La Sociedad Coral Pontebbana

Repatriado en 1919 reorganizó la Sociedad Coral Pontebbana, recaudando muchos aplausos en los centros más importantes de la provincia y la región. El 5 de febrero 1922 fue nombrado Caballero de la Corona de Italia. En su momento de más éxito, cuando su coro brillaba en Udine y lo llamaban de todo el Friûl para oir su afamado coro y sus dulces vilotas que despertaban la friulanidad a un pueblo doloramente golpeado por la guerra, el maestro enfermó.

El 20 de octubre, la dolorosa enfermedad lo golpeó entristeciendo a un sinnúmero de amigos y admiradores. Soportó con serenidad 75 días de enfermedad, recordando los dolores del mal entre sus composiciones profanas, sagrados, cantando a sus amigos que lo visitaron. Murió en el hospital de Udine a las 12 horas del 4 de enero 1923 y fue enterrado con los más altos honores en Pontebba el 6 de enero. Él murió de uremia, no diagnosticada, a los cincuenta y tres años, dejando una familia (su esposa Elisa y tres niñas) en la desesperación y un gran vacío en el país y en Friuli.

Giuliano Rui

Arturo Zardini.

Stelutis Alpinis, por el Cuarteto Armonia, con Galliano De Agostini, Ferruccio Silvestro, Carlo Gurissatti y Fulvio Cosato, dirigidos por Rodolfo Kubik.

1920 ca. - osteria Italia, con dei componenti del "Senato" Pontebbano.

Società Corale Pontebbana, con gli amici della Società Filologica Friulana, in visita a Pontebba.

Copia autografa di Stelutis Alpinis.

Video "Arturo Zardini, padre di Stelutis Alpinis, di Giuliano Rui.

Giuliano Rui, nipote di Arturo Zardini e scrittore, con il Porcellino, davanti all'ostería che ha lo stesso nome, a Firenze, dove si è cantata per prima volta "Stelutis Alpinis".

Libro "Arturo Zardini, di Giuliano Rui.